domingo, 27 de noviembre de 2016

DÍA DE MUERTOS VS HALLOWEEN

DIA DE MUERTOS

1.- Tiene orígenes prehispánicos que se acentuaron con la llegada de los españoles a México, quienes en un intento de convertir a los nativos al catolicismo trasladaron el festejo a inicio de noviembre para que coincidiera con las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas.
2.- Se celebra el 1 de Noviembre (“Todos los santos”, dedicado a los niños difuntos) y 2 de Noviembre (dedicado a los “Difuntos mayores”).
3.- A diferencia de Halloween, no se pide, se ofrenda.  Mediante altares se ofrece tributo a los seres fallecidos para celebrar la visita de su alma al mundo de los vivos.
4.- Se colocan veladoras y flores para guiar y atraer a las ánimas en su camino de regreso a este mundo.
5.-Los espíritus regresan de forma familiar a disfrutar de las ofrendas que se les hacen, son parientes cercanos, conocidos o seres queridos.
6.- Se utilizan todo tipo de colores para decorar y adornar casas y ofrendas, incluyendo papel picado, comida y bebida; regularmente lo que al difunto le gustaba disfrutar en vida, incluso se acostumbra colocar en la ofrenda los retratos de los difuntos.
7.- Su flor representativa es el Cempasúchitl. Esta flor pretende, por su color amarillo intenso así como su aroma, atraer y guiar a los muertos hasta su hogar como habíamos mencionado antes.
8.- No se utilizan máscaras, trajes o disfraces para aterrorizar, se llegan a utilizar pero para representar a la muerte (Por ejemplo, el traje de “Catrina”).
9.-  Las calaveras de dulce o chocolate también son típicas de la época, éstas, se utilizan para representar a nuestros difuntos, por lo que se escribe el nombre de la persona fallecida con azúcar de colores justo en la frente de la calaverita.
10.- En esta época se produce el tradicional Pan de Muerto, decorado con formas de “huesos” hechas del mismo pan.


 HALLOWEEN

1.- Deriva de la expresión inglesa “All Hallows Eve” (víspera de todos los santos).
2.- Tiene su origen en la celebración celta de Samhain. Los celtas creían que la línea que separa al mundo terrenal del “otro mundo” se hacía más estrecha en esta temporada, permitiendo que los espíritus atravesaran al mundo viviente
3.- Se celebra cada año el 31 de Octubre. Esto desde su llegada a Estados Unidos en 1840.
4.- Se caracteriza por usar máscaras y trajes terroríficos para ahuyentar a los espíritus que regresan en esas fechas, al adoptar una apariencia desagradable las personas evitan ser dañadas.
5.-  Dichos espíritus regresan en forma maligna provocando miedo, a diferencia del “Día de Muertos” que, los que regresan, lo hacen para convivir y disfrutar un momento más con los vivos.
6.-  Los niños (primordialmente) piden dulces haciendo “Trick or Treat”, esto es una representación de los entes malignos que regresan a atemorizarnos, para apaciguarlos, se les ofrecen dulces (en la antigüedad, se ofrecía comida).

7.- Se decoran las casas. Mientras más lúgubres mejor, pues ahuyentan a los espíritus malignos.
8.- Prenden fogatas para que los espíritus se alejen, recordando que, los que regresan deben mantenerse alejados de los vivos.
9.- Los colores más usados para representar la fecha son negro, morado y anaranjado.
10.- Tienen la tradición de decorar calabazas conocidas como Jack o´Lantern, también de origen Irlandés, siendo también la calabaza (por la fecha de su cosecha) alimento común en esta época.

VELACIÓN


Los cementerios se muestran llenos de vida nocturna por Día de Muertos: velas, incienso, comida y adornos dan el toque mágico a una convivencia en la que lo mismo abundan las bromas, que se recuerdan los gustos y, por qué no, los disgustos que la muerte dejó en meras anécdotas. La noche del 1 al 2 de noviembre, la transición de la visita de los Santos Inocentes y los Fieles Difuntos, con una velada los vivos rinden culto a sus muertos, cuyas almas "con más fe que certeza" aseguran que vienen del más allá a disfrutar de la esencia de los alimentos y bebidas que se les ofrendan. Son costumbres y tradiciones que se heredan de generación en generación Al panteón las familias llegan desde la tarde del día 1, limpian los sepulcros, los adornan y preparan la ofrenda que compartirán para "alegrar" la estancia de sus muertos a la luz de veladoras, cirios y unas cuantas lámparas. Hasta el camposanto llegan los vecinos para disfrutar un rato de sus seres queridos que físicamente ya no están. Es una tradición muy bonita que asegura que no se hace por obligación sino por voluntad de los católicos que creen que sus difuntos ese día llegan a consumir los alimentos que se ponen en la ofrenda.

SIGNIFICADO DE LOS ELEMENTOS DE UNA OFRENDA DE DÍA DE MUERTOS

Agua:
La fuente de la vida, se ofrece a las ánimas para que mitiguen su sed después de su largo recorrido y para que fortalezcan su regreso. En algunas culturas simboliza la pureza del alma.
Sal:
El elemento de purificación, sirve para que el cuerpo no se corrompa, en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año.
Velas y veladoras:
Los antiguos mexicanos utilizaban rajas de ocote. En la actualidad se usa el cirio en sus diferentes formas: velas, veladoras o ceras. La flama que producen significa "la luz", la fe, la esperanza. Es guía, con su flama titilante para que las ánimas puedan llegar a sus antiguos lugares y alumbrar el regreso a su morada. En varias comunidades indígenas cada vela representa un difunto, es decir, el número de veladoras que tendrá el altar dependerá de las almas que quiera recibir la familia. Si los cirios o los candeleros son morados, es señal de duelo; y si se ponen cuatro de éstos en cruz, representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa
Copal:
El copal era ofrecido por los indígenas a sus dioses y se utiliza para limpiar al lugar de los malos espíritus y así el alma pueda entrar a su casa sin ningún peligro.
Flores:
Son símbolo de la festividad por sus colores y estelas aromáticas. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta, el alhelí y la nube no pueden faltar pues su color significa pureza y ternura, y acompañan a las ánimas de los niños. En muchos lugares del país se acostumbra poner caminos de pétalos que sirven para guiar al difunto del campo santo a la ofrenda y viceversa.
El petate:
En este particular día funciona para que las ánimas descansen, así como de mantel para colocar los alimentos de la ofrenda.

El pan:
El ofrecimiento fraternal es el pan. La iglesia lo presenta como el "Cuerpo de Cristo". Elaborado de diferentes formas, el pan es uno de los elementos más preciados en el altar.

El retrato del difunto:
El retrato del recordado sugiere el ánima que nos visitará, pero este debe quedar escondido, de manera que solo pueda verse con un espejo, para dar a entender que al ser querido se le puede ver pero ya no existe.
Las calaveras de azúcar:
Las calaveras de azúcar medianas son alusión a la muerte siempre presente. Las calaveras chicas son dedicadas a la Santísima Trinidad y la grande al Padre Eterno.
El licor:
Es para que recuerde los grandes acontecimientos agradables durante su vida y se decida a visitarnos.
El izcuintle:
Lo que no debe faltar en los altares para niños es el perrito izcuintle en juguete, para que las ánimas de los pequeños se sientan contentas al llegar al banquete. El perrito izcuintle, es el que ayuda a las almas a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan, que es el último paso para llegar al Mictlán.

El gollete y las cañas:
 
Se relacionan con el tzompantli. Los golletes son panes en forma de rueda y se colocan en las ofrendas sostenidos por trozos de caña. Los panes simbolizan los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas donde se ensartaban.
Alimento:
Las manzanas, que representa la sangre, y la amabilidad a través de la calabaza en dulce de tacha.
El mole con pollo, gallina o guajolote, es el platillo favorito que ponen en el altar muchos indígenas de todo el país, aunque también le agregan barbacoa con todo y consomé. Estos platillos son esa estela de aromas, el banquete de la cocina en honor de los seres recordados. La buena comida tiene por objeto deleitar al ánima que nos visita.
Se puede incluir el chocolate de agua. La tradición prehispánica dice que los invitados tomaban chocolate preparado con el agua que usaba el difunto para bañarse, de manera que los visitantes se impregnaban de la esencia del difunto.
Una cruz grande de ceniza:
Sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda expiar sus culpas pendientes.

Adornos:  
Papel picado, con telas de seda y satín donde descansan también figuras de barro, incensario o ropa limpia para recibir a las ánimas.